Creencias

Nuestras creencias se hallan sostenidas, o sustentadas, por nuestros valores. 

 

Cada creencia en particular se relaciona con un determinado valor, al que se encuentra conectado, y que es probablemente inconsciente. Somos más conscientes de nuestras creencias que de nuestros valores.

 

Tenemos creencias acerca de otras personas, acerca de nosotros mismos y acerca de nuestras relaciones; acerca de lo que es posible y de lo que somos capaces.

 

Las creencias son "presuposiciones". La palabra presuposición se aplica a algo que tu supones antes de actuar; actuamos como si fueran ciertas.

 

Las creencias son principios de conducta. Reflejan tus valores y tu ética. Si te gustan los resultados y llegas a ellos, continuas actuando como si fueran ciertas.

Las creencias deben ser vividas si no, no significan nada; por lo tanto, las creencias son principios de acción, no ideales vacíos.

Creencias potenciadoras: generan acción.

Creencias limitadoras: frenan la acción. (Estas son especialmente trabajadas en el coaching)

 

Ejemplos de creencias limitadoras:

 

  • Lo que no cuesta no se valora.

 

  • Necesito ser rico para ser feliz.

 

  • Lograr éxito lleva mucho tiempo.

 

  • La mayoría de personas son mejores que yo. 

 

  • No puedo confiar en nadie.

 

  • Quien mal empieza mal acaba.

 

  • No sirvo para la informática.

 

  • El Coaching es difícil.

 

  • No merezco tener éxito.

 

  • No puedo conseguir lo que deseo.